miércoles, 26 de diciembre de 2012

¿Pesada?, Tal vez.


Pronto es navidad. Santa Claus, Los Reyes Magos y el deseo para año nuevo. Yo no quiero ser pesada pero te he puesto como mi único deseo, como la única cosa que quiero y necesito para tener un poco más de felicidad. Para poder sonreír día a día.
Espero que el deseo se cumpla y estemos juntos. 
Te necesito ¿sabes?
Posdata: Te quiero.

sábado, 22 de diciembre de 2012

Otra vez.

-¿Le quisiste?
+Claro que le quise, estube con el.
-¿Y después de que todo acabó, le seguistes queriendo?
+Aunque a veces me cuesta aceptarlo, sí.
-¿Y porque no luchastes, porque no hicistes algo para volver con él?
+¿De que me hubiera servido? 
Si yo ya sabia que a pesar de quererle lo nuestro no podia ser, lo intentabamos muchas veces y llegamos al punto en el que nos damos cuenta de que ya es suficiente, está de más decir que le quise, que lo que viví con el fue maravilloso y que lo que le prometí no se me ha olvidado. Pero era inútil.
-¿Puedo decirte algo?
+Sí.
-¿Le sigues queriendo?
+¿Por qué? 
-Porque si de verdad le quieres nunca es tarde para intentarlo otra vez.

''Para siempre''

-Yo te prometo un ''para siempre'', ¿tú me lo prometes?
+Eso es demasiado tiempo, todo se puede torcer y podemos acabar odiándonos.
-Bueno aunque te odie si me necesitas, iré.
+No lo creo... Si me odias no me querrás ver.
-Pues cierro los ojos.
+No me querrás oír.
-Pues no te dejaré hablar.
+¿Entonces?
-Te abrazaré y te diré..¿Te acuerdas de aquella tarde que te prometí un ''para siempre''?, pues lo decía en serio. 

Abuelo.


Hola, ¿Este es el teléfono del cielo?
Quería hablar con mi abuelo.  Solo llamaba para que le dijeras que echamos de menos tenerle todos los días en casa, que desde que se fue hay rincones vacíos.
Ah, también que no le demostré todo lo que le quería, pero querer en silencio es lo mío y ahora que no está me entran ganas de gritarlo a voces para ver si desde el cielo me escucha.
Creo que lo hace porque a veces, cuando lloro, el cielo se pone negro y empieza a llover. No pasa un día que no eche de menos su presencia o su manera de hacerme rabiar.
 Te quiero, nos vemos ahí arriba.